Cultura

En territorio jordano, la expectativa de vida para hombres es de 75,1 y para las mujeres de 80,2 años, mientras que el alfabetismo es de un 86,6%: 93,4% para hombres y 79,4% para mujeres.

Jordania tiene una inmensa influencia otomana y árabe, que se demuestra en su arquitectura, que incluso tiene matices romanas y fenicias.

La cultura jordana está basada en la tradición árabe y en ella juegan un importante papel elementos pertenecientes a la religión islámica. No obstante, y dado el carácter aperturista del país en las últimas décadas, la actual cultura jordana aglutina en sus formas la tradición y la modernidad, compaginando los rasgos patrios con influencias de tipo occidental sin por ello renunciar a una identidad propia.


Música: La música jordana, que acusa una fuerte influencia beduina refleja la armónica conjunción de buen gusto que surge de la unión de instrumentos indígenas con rasgos e instrumentos occidentales.


Literatura: Aunque Jordania se ha desarrollado rápidamente entrando en la escena artística, incluyendo a artistas femeninas de gran categoría, sin embargo, el terreno literario en general y lo referente a géneros modernos como la novela en particular, resulta relativamente reciente en el mundo árabe, emergiendo las primeras obras empezaron en el S. XIX. Lo que caracteriza a esta región es una tradición poética altamente estructurada y compleja influenciada por el Corán.


Pintura: Debido a la prohibición islámica de realizar cualquier representación gráfica de seres humanos ó animales, la pintura de los países árabes en general sigue unas pautas muy marcadas. Es por ello que los artistas jordanos han desarrollado una pintura figurativa al estilo tradicional de occidente desde hace ya un siglo, pintura que destaca por la elaborada finura que exhiben los complicados diseños geométricos que adornan mezquitas y manuscritos, así como de la extravagante caligrafía de la lengua árabe.


Artesanía: En Jordania existe una gran tradición en lo referido a la confección de tejidos, destacando especialmente su habilidad para la costura en la vestimenta de las mujeres. El colorido y los vistosos diseños, que cambian según las tribus y las ciudades, son tremendamente cautivadores en sí mismos y están llenos de significado, los patrones variados, el tipo de puntadas y los diversos colores del hilo de rosca reflejan el estado civil de la mujer de manera que se puede saber si es casada, soltera o viuda.


Orfebrería: La orfebrería también es importante, especialmente en los objetos elaborados con oro, el soplado de vidrio y la cerámica.


Tradiciones y costumbres

El pueblo jordano se caracteriza por su hospitalidad. Los jordanos son un pueblo amistoso con el que el visitante se encuentra a gusto donde quiera que vaya, desenvolviéndose el día a día en Jordania en torno a la vida familiar y vecinal. La población actual de Jordania comprende más de 5 millones de habitantes repartidos por todo el territorio, si bien la mayor parte de los mismos se encuentra concentrada en los alrededores de la capital. Asímismo hay una importante población de refugiados de otros países árabes -sobre todo palestinos- que residen dentro de sus fronteras.

Se calcula que aproximadamente el 98% de la población es de origen árabe aunque también hay algunas comunidades formadas por chechenos, armenios y kurdos. La lengua oficial de Jordania es el árabe, siendo el inglés la segunda lengua más hablada del país.


Aproximadamente el 92% de la población practica el islamismo y pertenecen a la rama suní. A este grupo le sigue el de los católicos ortodoxos (un 6%). Otros grupos religiosos existentes en Jordania son los drusos, coptos, circasianos y musulmanes chiítas.

Para la población musulmana los valores religiosos forman parte de la vida social.


Gastronomía: Mansaf, el plato nacional de Jordania.

La gastronomía de Jordania se caracteriza por el amplio uso de vegetales que incluyen horneados, salteados y parrilladas (con hojas de vid, berenjenas, etc.), así como carne y aves de corral. Los asados y las preparaciones con salsas con especias también son comunes en la cocina del país. Al ser uno de los productores de aceitunas más importantes del mundo, el aceite de oliva es el que más se utiliza para cocinar en Jordania. Las hierbas de olor, ajos, especias, cebollas, salsa de tomate y limón son los sabores típicos encontrados en los platillos jordano. El plato más representativo de la gastronomía de Jordania es el mansaf, elaborado con cordero, arroz y un yoghurt seco denominado jameed. Es considerado por muchos el platillo nacional de Jordania.

Religión

 

El Islam es la religión oficial de Jordania. La mayoría del pueblo jordano pertenece a la secta sunnita y una pequeña minoría a la secta chiita. Jordania es relativamente abierta a otras religiones. Desde mediados de la década de 1980, el gobierno apoya una modalidad moderada de islamismo, en contraposición con fanatismos religiosos que prevalecen en otros países de la región.


La religión de Jordania es la musulmana y por tanto esto determina su constitución. El 6% de la población es cristiana y el 90% se adhiere a la rama sunita. Las oraciones y otros servicios religiosos son conducidos por los Imanes de las mezquitas musulmanas. Ellos juegan un papel muy importante en los países musulmanes y también son considerados los líderes políticos de las comunidades pequeñas y rurales en las que se encuentran.


Jordania refleja una inmensidad de riquezas en términos de su religión. Al observar sus rituales y lugares sagrados, se devela ante los ojos una rica historia religiosa. Los judíos y los cristianos creen que Jordania es parte de la Tierra Santa ya que tiene una conexión sagrada con los patriarcas judíos y cristianos: Moisés y Abraham. En la historia del Islam, Jordania también constituye una figura clave, ya que muchas de las tumbas de los compañeros de Mohammed se encuentran en el país. Hace mil quinientos años atrás, en Jordania, se estableció el vínculo con el mundo que no es árabe a través del Islam.


El orar cinco veces al día es un reflejo claro de su religión. Esta práctica forma parte de los cinco pilares esenciales en los que creen y practican los musulmanes. El anuncio o llamado a la oración es hecho públicamente por las mezquitas y todo el país lo escucha. La oración se realiza de cara a la Meca, ya que ellos desenrollan una pequeña alfombra de oración y la dirigen hacia este lugar sagrado. El Ramadán o el noveno mes del calendario musulmán es el momento de hacer ayuno desde el amanecer hasta el anochecer. Durante esta ocasión religiosa especial, los comercios cierran hasta el final de la puesta del sol. Finalmente, el Hajji completa los pilares esenciales de la religión musulmana, es la peregrinación sagrada hacia la Meca, la cual se debe hacer una vez en la vida. Los peregrinos emprenden su camino hacia Jordania y Arabia Saudita, donde se encuentra La Meca.